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El plan de Gabriel Rubinstein para acelerar el equilibrio fiscal

La vicepresidenta Cristina Kirchner volvió a poner sobre la mesa desde Río Negro la necesidad de rediscutir el programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI) el viernes pasado desde Rio Negro, para lo que pidió "unidad política".


Pocas horas después, el dirigente del PRO Federico Pinedo le dio la razón y reconoció que "hay que renegociar" el programa, a la vez que abogó por desarrollar un "plan económico argentino de estabilización de crecimiento".



En medio del reclamo de un acuerdo, pensando ya en el próximo año, el viceministro de Economía y secretario de Política Económica, Gabriel Rubinstein, aseguró que la gestión económica "es proclive a alcanzar un equilibrio fiscal primario cuanto antes y luego superávit fiscal primario".


En una columna publicada en La Nación, el economista y consultor aseguró -luego de críticas a los cuestionamientos que le hicieron al Gobierno por el canje de deuda en pesos de la semana pasada- que "Juntos por el Cambio, aparentemente, también acuerda con tal objetivo (de baja de déficit)" y volvió así a reiterar el pedido de un acuerdo político para el Presupuesto 2024.


Convocatoria a un acuerdo por el FMI

"Nadie dice que no haya que pagar, pero se van a tener que revisar las condiciones en las cuales se firmó el acuerdo con el FMI", dijo Cristina Kirchner el viernes. Y en ese marco planteó la necesidad de "buscar consensos para lograr una revisión del acuerdo con el FMI. Revisar. No para no pagar, sino para poder crecer", aclaró.


El plan de Rubinstein coincide en la convocatoria a un acuerdo. "¿Qué tal, entonces, si dejamos toda esta "pavada" de lado y empezamos discusiones técnico-políticas desde ahora, a ver si en 2024, en lugar del 0,9% de déficit (acordado con el FMI), ya con una economía más pujante (sin sequía, gasoducto Néstor Kirchner completado, nuevo gobierno, etc.), nos animamos a procurar un presupuesto equilibrado?", escribió el viceministro de Sergio Massa.


Rubinstein propuso llevar la meta de déficit de 0,9%/PBI acordada con el FMI para 2024 a una más cercana al equilibrio fiscal y después pasar el superávit

Y abre la discusión -con invitación a llamarlo desde hoy a la secretaría de Política Económica para empezar a conversar. "¿Qué gastos bajaríamos? ¿Qué exenciones impositivas podríamos dejar de lado? ¿Alguien propone subir impuestos? Mucho para discutir. Y quién sabe, tal vez nos podríamos poner de acuerdo", planteó Rubinstein.



Cristina planteó que se necesita revisar el acuerdo con el Fondo. "No para no pagar, sino para poder crecer", aclaró en Rio Negro.

El foco en la necesidad de equilibrar las cuentas públicas fue la clave que detalló el economista, que consideró que el acuerdo político permitiría "dejar de proponer el default como herramienta de política económica" y "dejar de discutir sobre la necesidad del equilibrio fiscal y centrar la discusión en el cómo lograrlo, cuánto de baja de gastos, cuánto de suba de impuestos".


La negociación por metas 2023 con el FMI

En el corto plazo, el Gobierno negocia con el FMI la flexibilidad en las metas de acumulación de reservas y aire fiscal para evitar un agravamiento de la situación social. El organismo, que el próximo 20 de marzo podría discutir lo acordado por los equipos técnicos en el directorio, aporta margen de maniobra porque no quiere convertirse en el detonante de una nueva crisis argentina.


"Está en un dilema. Si se pone muy estricto puede precipitarla; pero un exceso de flexibilidad debilitaría aún más la credibilidad del programa", advirtió el ex representante ante el Fondo, Héctor Torres en una entrevista con Infobae, que advirtió que la decisión de flexibilizar la meta de acumulación de reservas "si no viene acompañada de un ajuste fiscal y del tipo de cambio" podría implicar "perder la única ancla que queda".


Fuente: El Cronista



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