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El Senado debatió el proyecto del nuevo blanqueo


En una reunión, que se extendió por más de dos horas este miércoles en el Salón Azul, un plenario de comisiones de la Cámara alta debatió el proyecto presentado días pasados por el oficialismo para pagar la deuda con el Fondo Monetario Internacional con dólares de argentinos en el exterior no declarados. En la reunión expusieron Guillermo Wierzba, director del Banco Nación Argentina; Julia Strada, directora del Banco Nación Argentina; Horacio Rovelli y Ricardo Aronskind licenciados en economía; y Noemi Brenta doctora en Economía.


En un plenario de las comisiones de Legislación General, que preside el pampeano Daniel Bensusán, y de Presupuesto y Hacienda, del riojano Ricardo Guerra, analizaron sendos proyectos de senadores kirchneristas que prevén la creación de un fideicomiso formado por el aporte del 20% de los bienes de argentinos en el exterior no declarados, como así también una iniciativa que reforma la Ley de Entidades Financieras.


Antes de iniciar el debate, el chaqueño Víctor Zimmerman (UCR) opinó que “la Cámara de origen del proyecto debía ser la Cámara de Diputados porque la Constitución en el artículo 52 así lo determina y que es una facultad exclusiva de Diputados todo lo concerniente a contribuciones”.


Además, informó que se presentó un giro a la Comisión de Asuntos Constitucionales para que allí también se debata el proyecto. En tanto, propuso a otros invitados como Jimena de la Torre, exfuncionaria de AFIP, y al tributarista Andrés Edelstein.


Tras cederle la palabra, el senador salteño Juan Carlos Romero planteó: “Dado el trámite exprés de esta idea, resulta que la comisión no pudo tratar los invitados”, tras lo que solicitó que se pusiera en consideración la propuesta de la oposición de enriquecer el debate con el aporte de otros invitados como el ministro de Economía, Martín Guzmán, que es alguien que está al tanto de la deuda; también el presidente del Banco Central, Miguel Ángel Pesce, que está ligado al tema de la deuda y a la titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos, Mercedes Marcó del Pont, para explicar los alcances de esa posible manera extraña de recuperar recursos; y al doctor Daniel Sabsay para tener una visión amplia de las opiniones y técnicas”.


El primero en exponer fue Guillermo Wierzba, quien consideró al proyecto como “trascendental en Argentina”, y apuntó contra la gestión anterior porque “la cifra fugada es idéntica a la deuda” provocando procesos de “desvalorización financiera” que generan “desconfianza y una huida de capitales”.


En ese sentido, remarcó que “esto debe resolverse mediante la responsabilización, el pago y el aporte de divisas por parte de los que se beneficiaron por la fuga”, y lo calificó como “un acto de justicia“.


“La fuga se dejó correr hasta tener un endeudamiento exorbitante con el FMI, que tiene la característica de construir deuda y condicionamiento y sesión de la soberanía porque implica la intervención del Fondo en políticas internas”, criticó el director del Banco Nación y ratificó: “La responsabilización de los sectores que han fugado es el acto de justicia, si la tienen que la retornen y evitar políticas de ajuste internos que en general operan sobre la política fiscal llevando a políticas monetarias y contractivas que son limitadoras del crecimiento económico que afectan el empleo, los salarios y las condiciones d vida del pueblo, en si el derecho al desarrollo y el derecho de adoptar políticas para mejorar las condiciones”.


En relación al proyecto sostuvo que “dispone a actuar sobre donde hay que actuar, sobre las causalidad y responsabilidad respecto de la crisis generada en el sector externo, no sobre la fiscalidad argentina, sino sobre el sector externo. Es un fondo destinado a resolver el problema creado por un aspecto de la política económica de la cual política que se favorecieron quienes utilizaron los fondos prestados para fugar”.


Por su parte, en su breve intervención el economista Horacio Rovelli remarcó que “es un hallazgo el proyecto que propone levantar el secreto fiscal que había sido puesta con la dictadura”, y cerró: “Esto es un proyecto importantísimo para que la deuda la paguen quienes fugaron y no el pueblo argentino, que se investigue eso”.


Otra de las expositoras fue la directora del Banco Nación Julia Strada, quien ponderó la “política que lleva adelante el Gobierno del Frente de Todos”, y señaló que el país tiene un endeudamiento del 82,2% del PBI que un 74% está en moneda extranjera y “para pagar eso necesitamos dólares y por eso necesitamos dólares”.


“Desde el 2015 al 2019 el endeudamiento externo fue la forma de pagar los activos externos que se dolarizaron. Hoy tenemos políticas de sabana corta que nos lleva a eso, porque tenemos una situación de dólares limitados. Una fuente es ir a buscar los dólares que están en el exterior, argentina es un acreedor neto frente al mundo”, explicó Strada y cuestionó: “La deuda no fue para pagar una deuda anterior, sino para financiar fuga de capitales. Argentina tiene una economía bimonetario porque atesorar en dólares es un negocio”.


Por último, la economista Noemi Brenta celebró ambos proyectos y sugirió nombrarlo “Fondos de reparación o resarcimiento al pueblo argentino por el daño de 46 años de sobrendeudamiento que nos han ocasionado porque todos somos el pueblo”, y concluyó: “Es imprescindible para un país libre de los condicionamientos del Fondo Monetario y con una base contributiva”.


El debate

Al inicio del debate, el senador neuquino Oscar Parrilli cuestionó a la oposición por calificar de “exprés” el tratamiento de los proyectos y apuntó: “Lo único exprés que vi fue la reacción de algunos senadores de la posición que apenas dos horas ya se habían salido a oponer, pero de ninguna manera estamos frente a un tratamiento exprés”.


“Es un proyecto de ley que trata un tema que ya fue ingresado en el Senado, trata las relaciones del Poder Ejecutivo con el FMI. Tiene que ver con algo importante que es defender la democracia, significa que las decisiones políticas en materia economía la tomen los funcionarios que fueron votados por el pueblo. Estamos convencidos que la presencia del FMI, a lo largo de la historia, ha condicionado la democracia argentina en muchas oportunidades ha hecho caer a gobiernos”, explicó y remarcó que el objetivo es la cancelación de la deuda con la entidad financiera.


Además, el legislador neuquino reconoció que “si bien nuestro bloque votó de forma dividida el acuerdo con el Fondo, estamos convencidos de que no se puede gobernar un país teniendo el FMI encima como dejó esta pesada herencia. La política económica que llevó adelante el presidente Mauricio Macri fue decidida por él y sus colaboradores, pero la actitud que se tomó en el 2018 de volver al Fondo condicionó el futuro”.


“Se suponía que el préstamo que se tomó de 44 mil millones de dólares se iba a pagar en tres años, no se sabe qué tenían en la cabeza cuando hicieron eso, la intención era poner nuevamente las exigencias sobre la política argentina. Este proyecto busca la cancelación total de la deuda y para eso creamos una cuenta especial en dólares porque así hay que pagarle al fondo y prevemos que los aportes que se realicen sean en dólares que se fugaron. También creamos la figura del colaborar sobre la que tuvimos mucha precaución, tomamos el modelo del denunciante de Estados Unidos y la adaptamos a la legislación argentina”, explayó Parrilli.




A su turno, el radical Martín Lousteau (CABA) criticó los dichos de Wierzba: “El expositor se refirió al tema de la fuga y por ende la falta de dólares en un país que necesita dólares. Estoy de acuerdo con eso, pero este proyecto no se refiere a la fuga, sino a los bienes no declarados en el exterior, no estamos tratando de corregir la fuga, por eso digo las cifras de Cristina, no había un modelo neoliberal y había fuga”, y reiteró: “Es un proyecto que busca los bienes no registrados en el exterior, son dos cosas distintas y les cobran menos a los que tienen bienes no declarados en el exterior, es un blanqueo eso”, y preguntó: “Este proyecto ¿resuelve el tema de la fuga o busca quienes tienen plata no declarada en el exterior?”.


Ante ello, tomó la palabra Parrilli quien le aclaró que “fuga hubo siempre, pero no la fomentábamos. Otro problema es la economía bimonetaria”, y bregó por poder “resolver ese problema”. En cuanto a la consulta del radical, el senador neuquino remarcó: “Este proyecto no soluciona la fuga, eso se soluciona con otros medios como Macri que tomó cepo. Queremos crear un fondo para cancelar la deuda que contrajeron ustedes”.


“Durante los procesos de liberalización las aperturas de cuentas de capitales de carácter indiscriminado, unidas con otras políticas, generó un problema de crisis externa y de agudo crecimiento de activos externos, de la salida de capitales. No hubo crisis por fuga, hubo un proceso de pocos años en los cuales el endeudamiento creció sustancialmente”, respondió el director del Banco Nación y resaltó: “Me parece justo que se constituya un fondo con dólares que están en el exterior y tiene que ver con el proceso de fuga para pagar la deuda que se origina por proyectos de apertura de la económica que entrelazan temas de fuga y evasión fiscal”.


La senadora Lucila Crexell (Neuquén) consultó por la diferencia entre “los fondos fugados al exterior y quienes tienen fondos fugados fronteras al interior”, ante lo que Wierzba explicó que “los grandes fondos concentrados y los fenómenos internacionales se relacionan con guaridas fiscales y diversificación de firmas, es el centro de las políticas de fuga están construidas sobre la base de la salida de fondos del país”.


A su turno, Zimmermann celebró el intercambio y la presencia de los invitados para enriquecer el proyecto y preguntó si no sería un “acto de justicia” que se amplié y se cobre sobre bienes que no están declarados dentro del país.


“Este proyecto responde a una situación creada por una política que abrió la cuenta de capitales y que por lo tanto facilitó la huida de fondos al exterior, no es una cuestión de orden abstracto es una cuestión de recuperación de fondos”, precisó el funcionario y cuestionó: “El Fondo Monetario a su vez facilitó un préstamo que fue utilizado íntegramente en la salida de capitales al exterior y no en la constitución de depósitos. Hay una diferencia sustancial”.


En otro pasaje de la reunión, el riojano Julio Martínez (UCR) contextualizó el proyecto y cuestionó que “se han dicho verdades a media porque estamos tratando un proyecto que pretende pagar la deuda que es del 12% total, no es cierto que el gobierno anterior es el único responsable de la deuda argentina, el responsable es que hay gobiernos con déficit que no lo resuelven y van generando pobreza, inflación, esto no es de derecha ni de izquierda. Néstor Kirchner tuvo la posibilidad por la devaluación que hizo Eduardo Duhalde y la rifó porque pronto entramos en déficit”.


“Los 44 mil millones de dólares que entraron por el crédito del fondo fueron fugados por amigos del expresidente, ¿tiene datos? Porque lo que vi es que cada ingreso de fondos de datos de la realidad es que cada ingreso del crédito ha sido para pagar vencimientos del gobierno anterior que fueron encajados y lo demás fue para pagar el gas que se importaba por mala praxis del otro gobierno que no abasteció al país”, cuestionó el legislador por La Rioja.


Y cerró: “No me banco más eso de que uno son los pagadores y otros endeudadores, durante el gobierno de Cristina se tomaron 130 mil millones de dólares, en este gobierno 65 mil millones, este gobierno en dos años endeudaron más que el gobierno de Macri”, y preguntó si “considera poner los fondos de Santa Cruz en el exterior fue un movimiento de lavado no vamos a dejar verdades que son mentiras”.


Por su parte Guadalupe Tagliaferri (Pro – CABA) le pidió la opinión Wierzba respecto de que “el ministro Guzmán volvió al Fondo y el Gobierno va a seguir recibiendo desembolsos del Fondo”. “El que recurrió al Fondo y que dejaron un cronograma inabordable de pagos es el gobierno anterior. El proyecto fue refinanciar un cronograma de pagos imposibles de abordar que heredo. Para mí la negociación debió haber terminado de otra manera”, respondió el funcionario.



La vicepresidenta del bloque oficialista, Anabel Fernández Sagasti (Mendoza), destacó el debate y las opiniones, tanto de los expositores como de la oposición, y se mostró predispuesta a aceptar sugerencias o modificaciones para mejorar el proyecto en post de beneficiar a la sociedad argentina.


“Nosotros entendemos que con esta ley primero se va a constituir un fono en dólares para pagar la deuda, segundo sumamos herramientas a la AFIP y a la justicia porque habilitamos a la procuración general a que puedan flexibilizar el secreto fiscal, bancario, bursátil y le damos e poder a la bicameral de deuda para que puedan colaborar en el proceso de encontrar los dólares que ha producido, en el mejor de los casos, el trabajo de los argentinos y con las riquezas naturales y sobre todo queremos que sea una política de estado que trascienda. Necesitamos políticas de estado que culturalmente con el país de los años las riquezas tienen que quedarse en el país y tributar para que podamos crecer a lo ancho y a lo largo”, expresó.


Y ratificó la bienvenida de cualquier idea del arco opositor que brinde herramientas para “sacarnos de encima al Fondo y a la deuda”.


El jefe del bloque del FdT, el formoseño José Mayans, explicó: “La deuda está en 365 mil millones de dólares, hubo que renegociar la deuda. Estamos sin presupuesto, no nos olvidemos de eso y uno de los temas que tiene es el endeudamiento público y el Congreso tiene que asumir esa responsabilidad”.


“Tenemos una deuda internar, que es son la pobreza, la indigencia, con la seguridad, la educación, con la inversión pública, con el empleo, con la salud; y una deuda externa que nos dejaron. Es un problema grave y la situación empeora. También reconocemos errores que no se pueden volver que después terminan pagando el laburante, el pobre, no podemos permitir eso”, sostuvo Mayans y cerró: “No podemos volver a permitir la instalación de una bicicleta financiera”.


Los proyectos

En el primero de los casos, se trata de un proyecto de un grupo de senadores encabezados por Oscar Parrilli, que crea el Fondo Nacional para la Cancelación de la Deuda con el Fondo Monetario Internacional, a través del cual se busca que quienes tengan bienes en el exterior que fueron fugados y no están declarados ante el fisco, realicen un aporte especial de emergencia”.


“Este aporte no representará una nueva carga impositiva para la mayoría de los argentinos y argentinas, ya que sólo le corresponderá pagar a quienes tengan bienes en el exterior, estén evadiendo impuestos o lavando dinero. Los alcanzados por este aporte deberán realizar un aporte del 20% de sus bienes no declarados, que deberá ser abonado en dólares”, fundamenta el proyecto, que anticipa que en el caso de declarar los bienes pasados los seis meses de la entrada en vigencia de la ley la alícuota subirá al 35%. Por otro lado, indica que quienes no se allanen al pago de este aporte corren el riesgo de tener una pena en prisión, tal como lo estipula la ley vigente.


La ley también alcanzará a quienes hayan hecho un cambio de residencia fiscal a otro país “cuando el verdadero centro vital de intereses continúe siendo la República Argentina”.


Los senadores proponen también usar la figura del colaborador, que se aplicará a quienes faciliten el hallazgo de bienes no declarados. Podrán colaborar tanto las personas físicas como también las entidades bancarias, que serán liberadas de cualquier acuerdo de confidencialidad con el evasor. Los que ayuden a este fin serán premiados con hasta el 30% de lo que se obtenga por la información aportada.


El otro proyecto también es de Parrilli y compañía, que prevé la modificación de la Ley 21.526 de Entidades Financieras, para actualizar y modificar las excepciones en materia de secreto bancario, bursátil y fiscal. La idea es que el Estado pueda detectar las cuentas radicadas por argentinos en el extranjero que no están declaradas en el fisco. Se busca con ello que los fiscales a cargo de la investigación de la causa por evasión no estén obligados a esperar la autorización de un juez para acceder a la información sobre las cuentas no declaradas en el extranjero.


Fuente: Parlamentario

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